Nuevo estudio sobre costo/beneficio de la reforma de la ley de quiebra de 2005
La ley de quiebra de 2005 ha incrementado costos y ha colocado obstáculos innecesarios al consumidor sin obtener ningún beneficio significativo. Así resulta de un estudio auspiciado por la Fundación Anthony H.N. Schnelling del Instituto Americano de Quiebra y por un donativo con fines educativos de la Conferencia de Jueces de Quiebra de Estados Unidos.
Al comparar la legislación previa al año 2005 se observa un aumento de 51% en costos para los casos bajo capítulo 7 donde no hay activos para liquidar y un aumento en costos de 37% cuando hay activos liquidables. Los honorarios de abogados aumentaron 30%. Un capítulo 7 es lo que conocemos como borrón y cuenta nueva. Se designa un síndico para liquidar activos del deudor. En la inmensa mayoría de los casos no hay nada que liquidar porque el deudor tiene derecho a retener su propiedad. Más de dos terceras partes de todos los casos de quiebra en Estados Unidos son bajo este capítulo. Estos casos generalmente concluyen entre 3 a 5 meses con un relevo de las deudas del deudor, con algunas excepciones.
Con respecto a los capítulos 13 el estudio revela un aumento en costos de hasta 27%. Los honorarios de abogados aumentaron 24%. Los casos capítulo 13 son planes de pago generalmente de 5 años. Se designa un síndico para administrar el plan. El deudor obtiene relevo de sus deudas si cumple el plan aprobado por el tribunal de quiebra, que generalmente paga solo una porción de la deuda.
El objetivo principal del estudio identificado fue analizar el costo de acceso directo del público al radicar quiebra. Se examinaron datos de las cortes de quiebra desde los años 2003 al 2009, y se entrevistaron profesionales envueltos en el sistema de quiebra. El aumento en honorarios, en los aranceles de radicación y, la obligación del deudor obtener dos orientaciones por entidades acreditadas, han encarecido el acceso. Para los abogados y para todo el sistema en general, el aumento tiene que ver con el aumento en los documentos que tienen que ser recopilados y preparados y otras obligaciones que se tienen que cumplir por todo el personal dentro del sistema.
En lo que respecta a los acreedores, la reforma de la ley de quiebra del año 2005 ha sido insignificante. El pago de reclamaciones es prácticamente similar conforme las estadísticas obtenidas hasta ahora. El estudio informa de la necesidad de completar datos que aún no están disponibles. Muchos casos de quiebra de capítulo 13 radicados luego de entrar en vigor la legislación de quiebra en octubre del año 2005 están aún por concluir.
La publicación de este estudio se da en momentos en que se anuncia otra baja en las radicaciones de quiebra, a nivel de todo Estados Unidos y Puerto Rico. En el mes de noviembre pasado se radicaron 12% menos casos de quiebra comparado con noviembre del año pasado y 5% menos que el mes anterior de octubre.
La legislación de quiebra del año 2005 tenía como propósito reducir el acceso a las cortes de quiebra mediante una combinación de obstáculos y costos. En este sentido sí obtuvo algún beneficio la industria de crédito con la reforma de la ley de quiebra. Desde el año 2005 ha habido un periodo de recesión económica. El volumen de casos de quiebra hubiese sido superior. Lo interesante es que de forma simultánea los más afectados por la crisis económica son los trabajadores y los sectores desposeídos: despidos, congelación o redúcción de salarios, congelación o redúcción de aportaciones a planes de salud, pensiones, etc., redúcción de programas sociales o de apoyo a desempleados, flexibilización de legislación laboral en beneficio patronal, suspensión de convenios colectivos, aumento del costo de servicios públicos, de la educación universitaria pública, etc.
Gracias a nuestros lectores, esperamos regresar nuevamente en el año 2012 con datos e información de interés para compartir ustedes. Esperamos iniciar el año nuevo con el tema de más actualidad en estos momentos, la crisis del capitalismo, con el propósito de todos aprender a entender mejor nuestras realidades. Tengamos presente de que estamos sobre aviso de lo que será un país distinto al que conocemos por efectos de la sacudida de la economía mundial, unido a la pobre gestión política, la avaricia y acumulación de riqueza de unos pocos y los que el escritor Jordi Soler , Los Nuevos Pobres, El País, 28 de noviembre 2011, llama "...La abulia y la involuntaria complicidad, con los que el ciudadano común ha asistido a esta debacle." La clave del país que viene está ahí precisamente, en el ciudadano común, que ya no será el mismo, y que ha empobrecido en corto tiempo.


